Si tienes un negocio, pero no eres contador, probablemente la palabra “contabilidad” te cause un poco de estrés. ¡Tranquilo/a! No necesitas ser un experto para tener tus cuentas claras.

Aquí te explico cómo llevar la contabilidad de tu negocio paso a paso, de forma sencilla, práctica y sin complicaciones.

 

1. Separa tus finanzas personales de las del negocio

Este es el error más común y también el más peligroso.
Abre una cuenta bancaria exclusiva para tu empresa y evita mezclar tus gastos personales con los del negocio. Así tendrás claridad y evitarás confusiones.

 

2. Registra cada ingreso y cada gasto (sin excepción)

Llevar un control diario es vital. Puedes usar una hoja de Excel, un cuaderno o un software contable.
Lo importante es que anotes:

  • 💰 Qué vendiste (ingresos)
  • 💸 Qué pagaste (gastos)
  • 📅 En qué fecha
  • 🧾 Medio de pago

No dejes pasar ni un centavo sin registrar.

 

3. Organiza tus comprobantes y facturas

Tener todos tus comprobantes ordenados (de forma física o digital) te ayudará al momento de declarar impuestos y entender tus movimientos.
Puedes clasificarlos por mes o por tipo (ventas, compras, pagos, etc.).

 

4. Controla tu inventario si vendes productos

Si tienes una tienda o vendes productos físicos, el inventario es parte de tu contabilidad.
Lleva un registro de:

  • Cuántos productos entran (compras)
  • Cuántos salen (ventas)
  • Cuántos te quedan (existencias)

Esto te permitirá evitar pérdidas y saber cuándo reabastecerte.

 

5. Haz un balance mensual

Al final de cada mes, tómate tiempo para revisar:

  • ¿Cuánto ingresó?
  • ¿Cuánto se gastó?
  • ¿Qué quedó de ganancia?
  • ¿En qué se fue el dinero?

Esto se llama Estado de Resultados y es fundamental para saber si tu negocio está siendo rentable.

 

6. Apóyate en herramientas digitales

Hoy en día no necesitas hacerlo todo a mano. Hay herramientas como:

  • Excel (ideal para iniciar)
  • QuickBooks, Holded, Alegra, Contabilium, entre otros.

Algunas son gratuitas y están pensadas para emprendedores sin conocimientos contables.

 

7. Consulta a un profesional cuando sea necesario

Aunque puedes llevar lo básico, siempre es buena idea contar con un contador para:

  • Declarar impuestos correctamente
  • Preparar informes financieros
  • Evitar problemas legales

Piensa en él como un aliado, no como un gasto.