Uno de los errores más frecuentes en la práctica contable, tanto en estudiantes como en profesionales, es cerrar los registros contables en fechas equivocadas. Aunque puede parecer un detalle menor, hacerlo en el momento incorrecto puede generar distorsiones importantes en los estados financieros y problemas serios en la gestión de la empresa.

 

🔍 ¿Qué significa “cerrar” en contabilidad?

El cierre contable es el proceso mediante el cual se trasladan los saldos de las cuentas temporales (ingresos, costos y gastos) a la cuenta de resultados, dejando las cuentas listas para iniciar un nuevo período contable.

Este cierre permite:

  • Conocer la utilidad o pérdida del período.
  • Presentar estados financieros claros y confiables.
  • Cumplir con las normas fiscales y legales.

 

⚠️ ¿Qué pasa si se cierra en la fecha equivocada?

  1. Estados financieros distorsionados
    Los ingresos o gastos pueden quedar en un período equivocado, alterando la utilidad real.
  2. Problemas con el flujo de efectivo proyectado
    La empresa puede creer que tiene mejores (o peores) resultados de los que realmente existen.
  3. Errores en impuestos
    Si los ingresos y gastos se registran en el período incorrecto, la declaración fiscal no reflejará la realidad, lo que puede traer sanciones.
  4. Dificultad para tomar decisiones
    Directivos o dueños pueden tomar decisiones equivocadas basadas en cifras que no corresponden al período real.

 

Buenas prácticas para evitar este error

  • Conocer con claridad las fechas de cierre fiscal establecidas por la legislación de tu país.
  • Utilizar software contable que bloquee registros fuera de la fecha de corte.
  • Revisar los asientos de ajuste antes del cierre (amortizaciones, provisiones, depreciaciones).
  • Planificar con anticipación: no esperar al último día para preparar la información.
  • Capacitar al equipo contable para que entienda la importancia del cierre en la fecha correcta.