Uno de los errores más frecuentes en la práctica contable,
tanto en estudiantes como en profesionales, es cerrar los registros
contables en fechas equivocadas. Aunque puede parecer un detalle menor,
hacerlo en el momento incorrecto puede generar distorsiones importantes en
los estados financieros y problemas serios en la gestión de la empresa.
🔍 ¿Qué significa “cerrar”
en contabilidad?
El cierre contable es el proceso mediante el cual se
trasladan los saldos de las cuentas temporales (ingresos, costos y gastos) a la
cuenta de resultados, dejando las cuentas listas para iniciar un nuevo período
contable.
Este cierre permite:
- Conocer
la utilidad o pérdida del período.
- Presentar
estados financieros claros y confiables.
- Cumplir
con las normas fiscales y legales.
⚠️ ¿Qué pasa si se cierra en la
fecha equivocada?
- Estados
financieros distorsionados
Los ingresos o gastos pueden quedar en un período equivocado, alterando la utilidad real. - Problemas
con el flujo de efectivo proyectado
La empresa puede creer que tiene mejores (o peores) resultados de los que realmente existen. - Errores
en impuestos
Si los ingresos y gastos se registran en el período incorrecto, la declaración fiscal no reflejará la realidad, lo que puede traer sanciones. - Dificultad
para tomar decisiones
Directivos o dueños pueden tomar decisiones equivocadas basadas en cifras que no corresponden al período real.
✅ Buenas prácticas para evitar
este error
- Conocer
con claridad las fechas de cierre fiscal establecidas por la
legislación de tu país.
- Utilizar
software contable que bloquee registros fuera de la fecha de corte.
- Revisar
los asientos de ajuste antes del cierre (amortizaciones, provisiones,
depreciaciones).
- Planificar
con anticipación: no esperar al último día para preparar la
información.
- Capacitar
al equipo contable para que entienda la importancia del cierre en la
fecha correcta.