1️⃣ Entiende qué tipo de operación estás registrando

Antes de escribir cualquier asiento, pregúntate:
👉 ¿Esto es una compra, una venta, un pago, un ingreso, o un ajuste?
Identificar bien el tipo de transacción es la base para saber qué cuentas usar.

 

2️ Determina las cuentas que intervienen

Toda operación afecta al menos dos cuentas: una que recibe (debe) y otra que entrega (haber).
Ejemplo:

Compras mercancías al contado →
Inventario (debe) y Caja (haber).

 

3️ Aplica la regla del Debe y el Haber

Recuerda estas reglas básicas:

  • Activo: aumenta en el debe, disminuye en el haber.
  • Pasivo y Patrimonio: aumentan en el haber, disminuyen en el debe.
  • Ingresos: van al haber.
  • Gastos: van al debe.

 

4️ Usa un formato ordenado

Siempre registra:

  • Fecha
  • Número del asiento
  • Descripción breve
  • Cuentas afectadas
  • Monto en debe y haber

Un registro ordenado evita errores y facilita revisar tu contabilidad.

 

5️ Verifica y corrige

Antes de cerrar, revisa que la suma del debe sea igual a la del haber.
Si no cuadran, busca si hay montos invertidos o cuentas mal clasificadas.