💡 ¿Qué son los Activos?

En contabilidad, los activos son todos aquellos bienes, derechos o recursos que posee una persona o empresa y que pueden generar beneficios económicos en el futuro.
Son, básicamente, todo lo que tiene valor y puede ayudarte a ganar dinero o mejorar tu situación financiera.

Ejemplos:

  • Dinero en efectivo

  • Propiedades o terrenos

  • Equipos y maquinaria

  • Vehículos de empresa

  • Inversiones (acciones, bonos, criptomonedas)

  • Cuentas por cobrar

👉 En otras palabras, los activos trabajan para ti. Cuantos más activos productivos tengas, más sólida será tu posición financiera.


¿Qué son los Pasivos?

Por otro lado, los pasivos representan las deudas, obligaciones o compromisos financieros que tienes que pagar en el futuro.
Son todo lo que te quita dinero o recursos.

Ejemplos:

  • Préstamos bancarios

  • Hipotecas

  • Tarjetas de crédito

  • Deudas con proveedores

  • Impuestos pendientes

Los pasivos no son malos por sí mismos, pero pueden volverse peligrosos si crecen más rápido que tus activos.


📊 ¿Cómo afectan tus finanzas?

La relación entre activos y pasivos determina tu patrimonio neto, es decir, lo que realmente posees después de restar tus deudas.
La fórmula es simple:

Activos – Pasivos = Patrimonio neto

  • Si tus activos son mayores que tus pasivos, estás financieramente saludable.

  • Si tus pasivos superan a tus activos, tu situación económica está en riesgo.

Por eso, una buena gestión financiera se enfoca en:

  1. Aumentar los activos productivos.

  2. Reducir o controlar los pasivos.

  3. Invertir en bienes que generen ingresos (en lugar de solo gastos).


💰 Ejemplo práctico

Supongamos que tienes:

  • Un coche (activo) de $15,000

  • Una hipoteca (pasivo) de $10,000

  • Una cuenta de ahorros (activo) con $5,000

Tu patrimonio neto sería:

(15,000 + 5,000) – 10,000 = $10,000

Si compras otro coche a crédito, tus pasivos aumentarán. Si inviertes en una propiedad que te da rentas mensuales, tus activos crecerán. Así de simple.